viernes, 16 de septiembre de 2011

Es curioso sentir que se te escapa el aire lentamente, que una presión en tu pecho crece hasta hacerse insoportable, es curioso sentir que tu cuerpo se adormece paulatinamente, sentir(irónicamente) que poco a poco vas dejando de sentir tu cuerpo, mas curioso aun, es ver las caras de horror de todos a tu alrededor cada que algo así ocurre, si bien algunos se acercan a ayudar otros se quedan pasmados observando la escena, no es su culpa, si yo viera a alguien entrar en un colapso probablemente me quedaría igual, mirándolo sin saber que hacer.
No es que yo pretenda aterrarlos cada que mi cuerpo colapsa sin yo tener control, no, no es eso, yo solita puedo esperar a que ese dolor se disipe, mientras claro, ustedes, me miran queriendo hacer algo pero sin saber que. Quiero agradecer a todas esas personas que me dieron (a regañadientes algunos) pequeños tragos de agua para apaciguar mi pena, que monótono es verme mientras me debilito segundo tras segundo, vallan, corran, jueguen voley, comprence algo en la cafetería con precios a la alza, yo puedo aguantar un ratito mas la respiración en el piso del baño.
Lamento si lance comentarios o realice acciones que los pudo haber consternado, y que los obligo a cuestionar mi salud mental, estoy consiente de mi mal aspecto, mis ojeras pronunciadas bajo mis ojos, mi mirada perdida, mi impulso de alejarme, no estoy loca, no soy autista, pero me gusta asimilar en soledad las cosas que me vienen pasando desde hace unos cuantos meses.
 No crean que me gusta salir de clases a tomar aire, tener que llevar siempre una botella de agua bajo el brazo, que tenga que estar constantemente bajo la mirada de alguien que para cuando nota que estoy mal trata de ayudarme con expresión de temor, tener que parar un momentito por que se me acelero el corazón solo por subir las escaleras o caminar unos cuantos pasitos.
No me gusta ser visitante V.I.P del tópico, tener siempre una camilla reservada, esa la de al lado de la pared, que cada que camine por el colegio alguien me detenga para preguntar¿estas bien?, aja, estoy bien, enserio.
Sonara un poquito masoquista pero de algo me sirven los ataques cotidianos, se interesan mas en mi ¿no?, se preocupan un poquito mas, me miran, voltean para ver si aun sigo viva almenos.      
Mi cuerpo se recuperara en algún momento, cuando me receten una milagrosa pastilla que aligere mis problemas cardiovasculares, algun dia mis ojeras se borraran, mi cara tendra mejor aspecto, no estare con los labios resecos, ni sianotica, ni demacrada, estare bien, talvez podre correr con alguno de ustedes una carrerita ligera, podre salir a patinar sin vigilancia, podre caminar mucho rato sin cansarme, como si fuese completamente saludable, podría también hasta jugar algún deporte, y esta vez sin tener que sentarme a reposar, podre comer todos los besos de moza que quiera sin que me digan "te hace daño", podre dejar de sentarme en la grada mas alta a observar a mis amigos jugar o correr mientras me miran algunos invitándome a jugar pero por ahora no puedo, no puedo porque me haría daño, me agitaría demasiado, me daría mi taquicardia y dejaría de sentir mi cuerpo otra vez a tan extremo de tener que morderme las manos para sentir un poquito de dolor, tomar pastillas en las mañanas para la ansiedad que no me hacen mucho efecto, pero bueno, no pienso lamentarme por mi destino, ni querer que me tengan pena, no necesito su compasión.          

sábado, 3 de septiembre de 2011

La mamá de Carlos


Las madres suelen decir:”mi hijo es mi sol, la razón de mi vida, mis ganas de vivir”. No todas las madres quieren a sus hijos con una fuerza incondicional, hay excepciones, Luciana tuvo un hijo a temprana edad y nunca se preocupó por él, ella salía a divertirse y su hijo no era más que una carga que podía dejar con su madre.
¿Qué pasa Carlos? Es tu cumpleaños, ¿Cuántos años cumples? 6 años, ¿tan pronto?, ¿y tu mami?, no esta, fue por tus regalos, ¿eso crees Carlos?, ¿Qué hora es?, son las 9:00pm y no ves a tu mami desde las 3:00pm cuando te dijo:”tienes comida, juguetes y películas, me voy a trabajar”. ¿En que trabaja tu mami, Carlos? No sabes, eres muy pequeño.                                   Tienes sueño, Carlos, te estás durmiendo en el sofá, tu frágil cuerpo se retuerce por el frío, ¿por qué no vas a tu cuarto?, ¿vas a esperar a tu mami? Pero ella llega muy tarde, no resistes más y caes dormido.
Luciana llega y se quita los tacos, está borracha, ríe al entrar, ve a su hijo durmiendo en el sofá, se tambalea, le manda un beso volado, ríe y sube a su habitación.
¿Qué haces Carlos? ¿Por qué escuchas tras la puerta de la cocina? ¿Quiénes están allí? Tu abuelita y tu mami, ¿qué pasa? ¿Tu mami grita y tu abuelita llora? Escuchas pasos, corre, Carlos, sube las escaleras que tu mami está saliendo.                                                          Estás en la habitación que solía ser de tu mami, todo está ordenado, sus muñecas, sus labiales, ¿por qué ves por la ventana? Tu mami se está yendo, ella no te ve, Carlos ¿Por qué haces un gesto de despedida?, el carro se aleja, ¿Qué pasa, Carlos, porqué lloras?
Que rápido creces, Carlos, ya estás en secundaria ¿en qué año?, en cuarto, tienes 16 recién cumplidos, ¿qué sucede, Carlos? No dormiste ayer otra vez, ¿Qué hizo tu madre ahora?, ¿llegó con un acompañante al que no viste irse?, entiendo tu frustración.                                                           ¿Quién es la chica que tienes en la pantalla de tu computador?, ¿tu enamorada, Carlos?, ¿cómo se llama? Alice, lindo nombre, es bonita, la quieres, que bien.                                       ¿Qué haces en la cocina, Carlos? ¿Buscas los licores de tu madre?, ella sospecha, ten cuidado, hace 3 días enfureció al ver que su botella de pisco estaba menos llena que cuando la dejó.
 Luciana despierta a las 12:30pm, le duele la cabeza y hay cigarrillos en su cama, en su mesa de noche encuentra una nota:”Salí al colegio, deje la cena lista, te quiero má”, la arrugó y la tiró al suelo, se levantó y entró al baño, a los pocos minutos se escucharon arcadas.
Lamento interrumpir, Carlos, estás viendo una película con Alice, ¿has estado bebiendo Carlos? Alice ya lo notó, se le nota incómoda aunque parece acostumbrarse, pareces ocupado, Carlos, ten cuidado, tu mamá puede llegar.
Pareces feliz, Carlos, ¿qué pasó ayer? Eso esta de más, lo sé, ¿y tu mamá? Duerme, siempre la observas dormir ¿Por qué?, solo en ese momento no pelean.
Luciana empieza a sentir dolores que la aquejan cada vez más, el dolor se intensifica y se dirige al hospital, se realizó muchos exámenes, los resultados la aterraron, afronta la realidad, Luciana, ¿se lo dirás a tu hijo?
Has cambiado, Carlos, ahora bebes más, ¿fumas también? Tu madre ya no lo hace tanto, ¿y tu madre? Ya tienes 23¿vives aun con ella? Ya no, ¿Dónde vives ahora? ¿Con Alice? ¿Siguen juntos?, ¿ya no? ¿Por qué viven juntos entonces? Te es difícil explicarlo, lo entiendo…   
Luciana vuelve al hospital, preocupada, el doctor le da la noticia que no quería escuchar, 3 meses dijo el doctor, le quedan 3 meses señora Ciaso.
Te ves preocupado, Carlos, ¿vas a ver a tu madre? Hace un mes que no la vez, te aterra la que pase al llegar. Bajas del taxi con temor te quedas parado frente a la puerta unos segundos, entras finalmente, la escena no es agradable, en la mesa hay botellas de alcohol y tu madre está fumando un cigarrillo mientras ve una película.
Luciana ve a su hijo parado en la puerta con una expresión de horror, de dolor, a ella poco le importa, lo mira y pregunta “¿que quieres?”
Carlos y su mamá discuten por largo rato, la última frase que la escuchó decir fue “¿acaso tengo la culpa de que seas mi hijo?”.                                                                                               Carlos salió de su casa enfurecido, corrió por lo que solía ser su antiguo vecindario, cuando esperaba a su madre hasta altas horas de la noche para que ella le preste un poco de atención, siguió sin rumbo alguno.
¿Qué ha pasado, Carlos? ¿Por qué te llaman ante el rector? Tus compañeros te miran con una expresión de preocupación. Entras a la sala, hueles a cigarrillos y tienes ojeras pronunciadas por la pelea de anoche.
Señor Reátegui, lamentamos mucho lo sucedido, cuenta con el apoyo de todos en la universidad, Carlos no entiende, ¿qué sucede? ¿Qué pasa? Su madre falleció ayer a las 3:00am, le detectaron el sida cuando estaba en una fase muy avanzada.
¿Qué sientes, Carlos?, ¿Dolor?, por eso tu madre no te permitía ver sus papeles, lo siento Carlos, ¿Por qué lloras arrodillado en las escaleras? Tu mamá no te quería Carlos, pero tú a ella sí.
 Tus ojos están rojos, has llorado por más de una hora, tu celular suena con la canción que tu madre solía cantar con dulce voz mientras se duchaba “Every breath you take-The Police” es Alice…
Alice suena emocionada por teléfono, hasta un poco nerviosa, no sabe como confesar que  estaba embarazada, 2 meses tenia ya. Carlos se queda frio, inexpresivo, no sabe como contestar, no sabe como asimilar la noticia, él no debía tener un hijo aun, no podía, no quería, pero no podía alejar a Alice, no ahora.
¿Qué pasa Carlos? ¿Porque no sonríes? Vas a tener un hijo, no piensas hacerle lo mismo que te hicieron a ti ¿cierto?, Carlos ¿Qué haces tan cerca al borde del balcón?        

Inocencia Interrumpida

Típico. La sala de espera de un hospital de Lima. Yo con cara de pocos amigos esperando a que me llamen, un niño de unos 7 años esta a dos sillas de distancia al lado de su madre y de un señor con una cara peor que la mía.
En la cara del niño podía descifrar impaciencia, se le notaba muy inquieto, la mamá veía unas hojas algo preocupada, y el señor leía un diario "chicha", probablemente con el afán de entretenerse con la farándula barata de Lima, el niño me miro con curiosidad y me mando una sonrisa poco amical a la que no respondí de ninguna manera, el niño volteó y miro al señor que leía su diario con sumo-y desesperado-interés.
El niño observo el diario y como es sabido, en la mayoría de diarios de Lima se tiene que poner a una chica con ropas escasas para que sus lectores tengan un "incentivo" de llegar a la ultima pagina(la prensa chicha no tiene mas opción que poner a una meretriz para conseguir mayores ingresos).
El niño observo esta página y su expresión cambio, ese aire de inocencia que tenia cuando lo vi entrar se transformo en una expresión de confusión. Se acerco a su mamá y pregunto: "Mami,¿porque la chica esta disfrazada de Minnie en esa foto?" la expresión de su madre fue-antes que nada-cómica, pero de desapruebo total, le dijo a su hijo que esas cosas estaban mal y miro al señor con una expresión de enojo en su rostro a quien luego le pidió que cambiara de pagina de manera mas agresiva, el señor vio al niño y se retiro avergonzado, el niño miro a su mamá con una expresión que no supe leer y luego me miro a mi de nuevo con curiosidad, mi respuesta esta vez fue un movimiento de hombros.
Ruiz era su apellido, se levanto, agarro la mano de su mamá y entro al consultorio con la cabeza abajo.