domingo, 10 de abril de 2011

Episodio

No habrían pasado ni 20 segundos cuando llegue al cono, en ese momento sentí un golpe en el pecho, fuerte, como si de la nada alguien me hubiera dado un golpe en la espalda, seguí corriendo, a mitad de camino me di cuenta que me habían sacado mas ventaja de lo normal “algo anda mal" pensé, mi corazón se acelero y mis piernas no me respondían "ya no puedo" llegue y entregue la vara a la persona que tenia que salir-bastante rezagado por mi culpa- y me fui directo al tópico, no vi a nadie, no me vio nadie, entre y Vila me dijo al instante no puedes respirar, no me había percatado que ni siquiera podía hablar, el corazón latía como si tuviese dentro una batería, latía tan fuerte y tan rápido que incluso dolía. "Respira, respira" me decía, "no puedo, no" pensaba, no podía hablar, sentía un dolor en el pecho infernal, agonizante, desgarrador.

Me desesperaba habían niños entrando y saliendo de la sala, gente que entraba y preguntaba si estaba bien, "¿que no me ven idiotas?" pensaba, entre en verdadero pánico cuando se me adormecieron brazos y piernas, un hormigueo me invadía de manera macabra, "no siento mis piernas", me hiperventile, el corazón latía mas rápido y Vila no podía quitar la incertidumbre de su rostro, estaba aterrada ya no sentía las piernas y empezaba a dejar de sentir los brazos, "Si tienes que llorar, hazlo" me decía mientras trataba de controlar mi respiración, pero no podía llorar, sentía un nudo en la garganta y una impotencia colosal, había llegado a un estado que nunca antes había sentido.

Vila trajo una silla de ruedas y dijo que mejor fuera a emergencias, otras dos chicas que allí se encontraban me ayudaron a subir, ya era salida de primaria, yo solo quería irme, llegar a la clínica y saber que demonios me pasaba, pero apenas salí del tópico varias niñas me rodearon y empezaron a identificarme por mi hermana, yo quería levantarme y sacarlas del camino.

Cuando ya estaba en la puerta niños de primaria me miraban a terrados y los profesores desconcertados, aproximándome a la puerta ya no sentía los brazos y la parte inferior de la cara comenzaba a sentir ese maligno hormigueo, una señora bastante entrada en carnes (gorda) se puso exactamente en frente mío y se puso a hablar con una anciana, no sentía las piernas pero logre darle algo que no se podría calificar como una patada, sino mas bien como un empujoncito "muévase señora gorda" pensé cuando estaba parada enfrente mío, la apartaron del camino y cuando llegue al auto voltee y vi que me miraba preocupada, "estúpida" era todo lo que podía pensar.

Subir al auto fue algo terrible, tuvieron que ayudarme a levantarme y a entrar, una impotencia me invadió y me enfurecí, comencé a maldecir (en mi cabeza claro)odiaba tener que estar bajo la disposición de otros, me daba una furia animal saber que pude haber evitado eso si no hubiese corrido.

Ya habíamos dado dos vueltas ida y vuelta en la cancha de básquet "profesor ya no puedo correr estoy agitada" me excuse, pero no esperaba la respuesta ignorante del "Señor profesor de educación física", "No todos deben correr, si educación física es para la salud". Para la salud, esa frase me retumbaba en la cabeza de manera burlona, ahora estaba aferrada al asiento del auto luchando para no colapsar.

El auto en el que me encontraba funcionaba como movilidad así que tuvimos que subir a un taxi. Yo salí del auto, no quería que me ayudaran, me pesaban las piernas y se me dificultaba moverlas, entre al taxi con la respiración un poco mas controlada, vi mi rostro en el espejo, vi mis labios, estaban morados, estaba pálida, mis ojos estaban rojos, cianótica, y la presión en el pecho continuaba, llegue a la clínica y me llevaron a emergencias, en la sala me pusieron una especie de pinza en el dedo, la maquina daba el ritmo cardiaco y el respiratorio, estaba en 93 y 110 no sabia cual era cual, me pusieron un aparato que había visto a mi abuelo usar para medirse la presión, se usaba una especie de faja en el brazo y con una especie de válvula se iba llenando de aire , dolía, mi presión estaba alta, a medida que se iba llenando de aire sentía un dolor mas intenso en el brazo, luego se soltó y comencé a sentir los brazos poco a poco, ese mismo día me habían sacado sangre, en una sala casi igual de pequeña en la que me encontraba en ese momento, me senté, la enfermera me puso alcohol en brazo y lo ato con una cinta, "has presión" me dijo, saco la aguja y yo la mire con curiosidad, luego la sentí enterrase en mi piel, no con fuerza sino más bien con rapidez, veía maravillada como mi sangre se escapada de mi cuerpo para caer en una pequeña probeta que se teñía de rojo lentamente.

Me dieron una bolsa para respirar mejor, estuve así como por 5 minutos, luego entre al consultorio, el doctor volvió a colocarme esa pinza en el dedo y los números habían bajado estaba ahora en 83 y 94, ya no sentía dolor en el peche, pero si en las piernas, ya las sentía, pero me dolía si las movía.

Mi mamá habrá llegado a los 15 minutos y les explico a Vila y al doctor todos mis episodios, mis alergias, les hiso un resumen de mi vida medica impresionante, ambos me miraron sorprendidos con cada nueva cosa que mencionaba mi mamá.

Entendí entonces que mis ataques se combinaban de manera peligrosa con mi cólera, si estaba mal de los bronquios y llegaba a un punto de enojo podía darme un ataque de nuevo, ya son 3 hasta ahora los ataques que me han dado, pero ninguno como ese.

Volvimos al colegio por mis cosas, no las encontré, estaba caminando por el patio, yendo al tópico cuando escuche mi nombre, levante la mirada y vi que algunas personas de mi salón estaban allí, se me acercaron, me preguntaban que paso, si estaba bien, no pude evitar soltar una sonrisa cuando escuche mi nombre desde lejos, yo no me hablo mucho con esas personas, casi nunca, que se acercaran me subió el animo, diferente fue cuando mientras estaba agonizando sin aire en la silla del tópico, entrara de la nada una persona-no diré nombres-se quejara de una picadura en la rodilla, pidiera una crema y luego saliera sin percatarse de mi situación.

Ahora tengo un dolor en las piernas terrible, no puedo caminar bien, me tambaleo, mi mamá dice que fue porque hice un esfuerzo al correr, debo volver al doctor en unas cuantas semanas, para más chequeos, hasta incluso para descartar un síndrome psicológico, no me importa, solo quiero saber que me pasa, llevo ya 15 años con esto, es frustrante, espero que lo que me paso sea simplemente una advertencia, un llamado que el profesor Marcos debería considerar, hay personas que efectivamente, no quieren hacer las cosas por pura flojera, pero hay otras señor como yo o como muchos otros, que no podemos, no podemos por problemas que escapan de nuestro control, solo por un hecho bastante abusivo no voy a arriesgar mi salud, tuve un susto terrible, espero que ahora nos tomen un poquito mas en cuenta.

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